5 consejos para gestionar el regreso al campus

A medida que los días de verano se acortan, muchos podemos sentir que el regreso al campus se acerca sigilosamente. Pero después de haber vivido otro año marcado por la pandemia de covid-19, lo correcto es hacer una pausa y reflexionar antes de seguir adelante.

Como profesional de la salud mental, he visto cómo la covid-19 y sus
consecuencias han causado ansiedad, tristeza, soledad y aflicción. Si bien la gente puede ser resiliente, esto no significa que seguir adelante después de un evento catastrófico sea lo mejor para nuestra salud mental y emocional.

Por ello, quiero compartir cinco consejos para ayudar a los maestros a
procesar lo sucedido durante los últimos diecisiete meses mientras se preparan para regresar al campus. También incluiré algunos consejos para ayudar a los estudiantes a manejar sus propias emociones.

1. Reconoce cómo han cambiado nuestras vidas

Para mí, reconocer cómo cambió mi vida durante la pandemia significa
recuperarme de un diagnóstico de covid-19, aprender a manejar los síntomas del transporte de larga distancia y lamentar el fallecimiento de mi suegro. Pero no es necesario haber contraído la enfermedad o haber perdido a un miembro de la familia para haber sufrido adversidades. He oído muchísimas historias en mi oficina: la pérdida de un primer año de universidad, la disminución de los salarios por quedarse en casa con la familia, la ausencia de graduaciones (y bailes de graduación), funerales o bodas, y una mayor ansiedad por el miedo a enfermarse. Las pequeñas pérdidas se acumulan y lo que a una persona le parece pequeño puede resultar muy significativo para otra.

Tomarse un momento para contar las formas en que nuestras vidas
han cambiado, para bien o para mal, nos permite darle sentido a todo.

2. Procesa tus sentimientos sobre la pandemia

Cuando piensas en la rapidez con que la pandemia cambió la vida diaria, te das cuenta de que sucedieron muchas cosas en poco tiempo. Haz una lista de lo que ganaste y perdiste durante este tiempo en un momento de reflexión tranquila. Es beneficioso para el cerebro hacer una pausa y procesar momentos importantes como estos. El tiempo dedicado a la reflexión ayuda a sintetizar la ocurrencia de eventos con nuestra experiencia emocional personal. Esto nos permite encontrar y crear significado a partir de estas experiencias.

Estas indicaciones pueden ayudarte a superar las emociones que aún puedes estar experimentando a causa de la covid-19:
– Mi mayor pérdida personal por una pandemia fue …
– Mi mayor pérdida profesional por la pandemia fue …
– La parte más difícil de la pandemia para mí personalmente fue …
– La parte más difícil de la pandemia para mí profesionalmente fue …
– La mayor lección que aprendí de mis experiencias durante la pandemia fue …

3. Aprende a identificar mejor las emociones relacionadas con el regreso al trabajo

A veces, cuando sentimos emociones grandes, preocupantes o inesperadas, nos cuesta controlar nuestras reacciones. La ira, el miedo y la frustración pueden llevarnos a actuar de formas inusuales. En los momentos en los que las emociones deben manejarse mejor, sugiero trabajar a través de experiencias internas con un amigo, terapeuta de confianza o en un diario.

A mis pacientes de terapia les sugiero esta plantilla sencilla:
Experiencias Orientación
Siento [emoción] Identifica la emoción que estás experimentando.
Cuándo [situación / evento] Describe qué sucedió, qué provocó la emoción.
Por qué [razón] Intenta identificar la razón más profunda que está detrás de tus emociones con respecto a este incidente.
Necesito [solución propuesta] Identifica y solicita que se satisfaga tu necesidad.
Por ejemplo:

“Me siento frustrado y enojado porque todavía no tenemos un calendario definitivo para las reuniones de nuestro comité. Esto me hace sentir que no me escuchan y me faltan el respeto después de mis repetidos llamados a que llevemos a cabo esta tarea. Necesito saber las fechas que elegiremos para este viernes «.

O:

“Me siento triste cuando parece que las personas con las que paso el tiempo
están más interesadas en sus teléfonos que en mí. Es doloroso y me deja con la sensación de que no soy importante para las personas que me importan.
¿Podemos tener algo de tiempo esta noche sin dispositivos electrónicos?»
Identificar y hablar sobre nuestras emociones no garantiza que serán bien
recibidas. Pero comunicarnos abiertamente nos da muchas más
posibilidades de ser comprendidos por los demás.

4. Redescubre la pasión por tu trabajo

La motivación intrínseca es difícil de conseguir. ¡Por eso hay tantos libros de
autoayuda al respecto! A menudo les recuerdo a mis pacientes en terapia que la transpiración precede a la inspiración. Comenzar una tarea en la que no te sientes obligado a trabajar puede generar sentimientos más positivos sobre el proyecto. Pasar tiempo con colegas o estudiantes que comparten tu pasión por el campo de tu materia puede ser una forma atractiva de reavivar tu fuego académico. Este es especialmente el caso cuando se dedica ese tiempo a compartir ideas y construir una comunidad.

No todas las reuniones necesitan una agenda específica para producir un
resultado significativo. Si con el tiempo descubres que continúas sintiéndote
letárgico, triste o decepcionado por tu trabajo, considera la posibilidad de
comunicarte con un profesional que pueda ayudarte a explorar tus emociones.

A veces necesitamos ayuda para reavivar la llama dentro de nosotros, y no hay que sentir vergüenza por eso.

5. Crea un plan de autocuidado

Tener un plan para reponer energías es fundamental. Comienza con lo básico: un plan sólido para dormir mejor, una nutrición de mayor calidad y más tiempo para mover el cuerpo. Más allá de eso, es aconsejable realizar actividades que te dejan paz, goce y satisfacción.

Considera formas de nutrir tu lado creativo, aventurero y lúdico. Haz un
hueco en tu agenda para tiempo libre no estructurado: para
simplemente sentarte y dejar que tu mente divague. Piensa en actividades que te hagan perder la noción del tiempo o te pongan en un estado de fluidez y agrégalas a tu programa semanal. El agotamiento no solo es malo para nosotros, sino también para las personas que amamos y los estudiantes a los que enseñamos. No puedes vaciar una taza vacía, así que comprométete a reponerte y renovarte.

Cómo ayudar a los estudiantes a procesar sus emociones

Cuando se trata de nuestros estudiantes, muchos de nosotros somos mentores y modelos personales y profesionales. Al gestionar adecuadamente los cambios que nos trajo la covid-19, mostramos a los estudiantes cómo pueden gestionarlos ellos mismos. Considera lo significativo que es para tus estudiantes tener un maestro que invierte en su salud y bienestar. Puede que seas la única persona que les demuestre este tipo de procesamiento emocional abierto.

Estas son algunas formas de ayudar tus estudiantes este otoño:
– Al darles la bienvenida, reconoce que colectivamente nos
hemos enfrentado a un momento difícil.
– Invítalos a compartir sus experiencias de pandemia en clase.
– No temas discutir cómo manejar el lado emocional de los desafíos en
la escuela.
– Muestra aceptación al normalizar y validar cualquier emoción que
compartan.
– Felicítalos por su capacidad de recuperación, por regresar a la
escuela y por superar los retos que puedan haber encontrado.
– Recuérdales que este semestre puede ser diferente, difícil o
potencialmente comprometido. Déjales claro que eres alguien a quien pueden acudir.
– Ten conocimiento de los recursos que tu escuela tiene para los estudiantes y prepárate en caso de que necesites hacer referencias a apoyo académico, espiritual o emocional.
Al acercarte a ellos, estarás apoyándolos mental y emocionalmente durante esta difícil transición.

Avanzando hacia delante

Este año no lo olvidaremos pronto, pues tendrá muchas implicaciones a futuro. Al priorizar nuestra salud emocional y compartir este camino con nuestros estudiantes, seremos colectivamente más resilientes, saludables y adaptables.

Erin Moran Wiley, MA, is a faculty member and licensed professional clinical
counselor in Northwest Ohio

Este artículo fue traducido al español por Cengage Latinoamérica, la
La entrada original se encuentra aquí.