Las lecciones aprendidas durante la pandemia

Las lecciones aprendidas durante la pandemia

¡Un año para el recuerdo! No es posible adivinar el futuro, pero del pasado podemos aprender e implementar cambios para conectar con nuestros estudiantes y trazar un nuevo camino a seguir. Nos dimos cuenta que, más que nunca, aplicar una fórmula única para todos no sirve. Nuestros alumnos requieren opciones y flexibilidad, y las instituciones deben estar preparadas para responder.

A medida que dejamos atrás el último año y nos adentramos en el nuevo semestre, los profesores debemos prepararnos para mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes teniendo en cuenta los obstáculos que hemos superado. La covid-19 nos invitó a repensar la docencia y debemos aprovecharlo. Cuando combinamos nuestras viejas formas de enseñar con las nuevas, podemos crear algo mejor para nuestros alumnos. En este sentido, las instituciones han de comprometerse a apoyar al profesorado para aprovechar esta oportunidad. Debemos ser flexibles, ceder un poco de control y estar dispuestos a cambiar como primer paso.

Ahora es posible adaptarse a diferentes estilos de aprendizaje utilizando tecnología intencional combinada con clases en línea, presenciales o sincrónicas. Los estudiantes tienen la oportunidad de trabajar a su propio ritmo o en grupo. Aprendieron a administrar su tiempo, pensar críticamente y convertirse en mejores solucionadores de problemas.

La flexibilidad es clave

Hemos visto que los estudiantes son resilientes y pueden aprender desde cualquier lugar si reciben la enseñanza, herramientas y recursos adecuados. Por un lado, se equipan las aulas de los campus con tecnología Zoom para las clases remotas y se trabaja con los estudiantes presenciales en el campus. Por otro lado, se publican las grabaciones para los alumnos asíncronos, brindando a los estudiantes varias opciones educativas. Al darles la opción de cómo y cuándo asistir a clase, vemos un mayor crecimiento en nuestros estudiantes y menos deserción en las aulas.

Que puedan elegir el formato presencial o remoto les permite tener el control, ya que pueden tomar esta decisión semanalmente, en función de sus compromisos de salud, familiares y laborales. Los profesores deben explicar claramente las expectativas para que los estudiantes elijan cómo y cuándo interactuar con sus compañeros e instructores, así como con el contenido del curso.

Los educadores tuvieron la oportunidad de probar nuevos enfoques y estrategias centradas en el alumno que se mantendrán al regresar al campus. No teníamos la capacidad de conocer si nuestros estudiantes estaban perdidos o darles retroalimentación inmediata como en el aula, por lo que usamos tecnologías digitales para entender su nivel de comprensión. Se generaron informes para garantizar la finalización y el éxito de las tareas.

Estos cambios nos permitirán enfocarnos más en los objetivos del curso y cubrir lo más importante en nuestras clases, tomarnos el tiempo de conocer a nuestros alumnos individualmente y usar nuevas herramientas tecnológicas para impulsar la enseñanza y el aprendizaje. Con suerte, esta transformación se consolidará en todas las modalidades a medida que avanza el semestre.

8 lecciones de la pandemia para la enseñanza

Al tener una variedad de opciones de aprendizaje, evaluaciones y recursos para conectar con los estudiantes, pude mantener el interés y satisfacer sus necesidades en un momento desafiante. Pasé de temer el cambio a emocionarme por hacer las cosas de manera diferente. Espero implementar estas mejores prácticas en todas mis clases este otoño.

1. Diseño asíncrono

Ya sea en la enseñanza en línea, presencial o híbrida, el diseño asíncrono es imprescindible. Los estudiantes deben tener la oportunidad de aprender por sí mismos, cuando y donde quieran. El aprendizaje asíncrono les permite completar tareas independientes, revisar el material, tomarse el tiempo de procesar el contenido y hacer preguntas según sea necesario, a su propio ritmo.

El componente sincrónico, en el campus o a través de Zoom, les permite conectar con el profesor y los compañeros si lo necesitan. Si bien las sesiones sincrónicas pueden no ser obligatorias, se debe incentivar la asistencia. Por ejemplo, es posible que los estudiantes no quieran faltar a clase por temor a perderse algo importante. Una combinación de asincronía y sincronía enriquece y personaliza la experiencia de aprendizaje.

2. Conectar con los estudiantes

Para mantener a los estudiantes motivados, se pueden usar discusiones semanales y videos. Así, se sienten más conectados, comprenden mejor las expectativas y tienen una idea más clara de las tareas que deben entregar cada semana. Además, los comentarios detallados sobre las tareas y las felicitaciones periódicas funcionan bien para animar y motivar a los estudiantes.

La comunicación y colaboración entre estudiantes son importantes, especialmente en el entorno virtual. Los foros de discusión y las salas de reuniones de Zoom son formas comprobadas de construir comunidades de aprendizaje en línea cohesionadas y respaldar la perseverancia y el éxito de los estudiantes. Las comunidades académicas y las conexiones personales con los compañeros de clase y los profesores pueden ser gratificantes, al tiempo que mejoran la participación de los estudiantes y su motivación académica.

El año pasado, los estudiantes  tuvieron la oportunidad de participar, conectarse, colaborar y comunicarse en sus clases. La creación de grupos de apoyo y la conexión de los estudiantes con sus compañeros a través de discusiones de Zoom o LMS, junto con tutorías en el campus y en línea, será una parte integral de las clases este otoño.

Además de las horas de conexión (oficina) a través de Zoom, los estudiantes se conectan para discutir lecturas, trabajos o eventos actuales fuera del horario normal de clases. Los estudiantes también encuentran otras formas de conectarse con sus compañeros a través de la comunidad.

3. Trabajo en equipo

Aunque muchos estudiantes se quejan de los proyectos grupales, pueden ser más productivos, creativos y estar más motivados cuando trabajan en equipo, tanto en el campus como virtualmente. Varios estudios demuestran que las experiencias grupales contribuyen al aprendizaje, la retención y el éxito general de los estudiantes, así como al desarrollo de muchas habilidades relevantes en el mundo empresarial. Trabajar en proyectos grupales les enseña sobre comunicación, formación de equipos, gestión del tiempo, resolución de conflictos, confiabilidad y responsabilidad. Al trabajar juntos, los estudiantes pueden abordar proyectos más difíciles y expandir su pensamiento crítico. El año pasado, descubrimos que los estudiantes se sentían más aislados y querían un grupo de compañeros con el que colaborar para obtener apoyo adicional.

4. Lecciones grabadas

Proporcionar a los estudiantes diapositivas narradas y tutoriales en video les permite personalizar su aprendizaje, a su propia velocidad, de forma asíncrona. Quienes se conectan sincrónicamente pueden reproducir estas diapositivas y grabaciones en su tiempo libre para asegurar la comprensión de los temas y las tareas posteriormente.

5. Mejorar la tecnología y los servicios

Para garantizar que se atiende a todos los estudiantes, se pueden ampliar los servicios de tutoría, mejorar el soporte técnico y ofrecer servicios bibliotecarios y de asesoramiento. Estos servicios de apoyo son una necesidad (tanto en línea como en el campus) para asegurar que todos los estudiantes reciben la ayuda que necesitan «justo a tiempo».

La tecnología promueve la flexibilidad, el aprendizaje colaborativo y el compromiso, proporcionando análisis de los alumnos y de los cursos con mayor facilidad. La tecnología puede y debe utilizarse para impartir cursos de formas nuevas, innovadoras y eficaces en cualquier modalidad, pero debe haber un equilibrio. Nunca se debe usar la tecnología sin una finalidad.

6. Varía tus tareas

Incluye una combinación de opciones de aprendizaje para que tus alumnos puedan elegir, pero no tantas como para abrumarlos. Considera evaluaciones de alto y bajo riesgo, actividades grupales y evaluaciones orales. Combina estas actividades y haz que el curso sea desafiante, pero a la vez interesante, significativo y divertido.

7. Establece expectativas claras

Para llegar a todos los alumnos, hemos aprendido que debemos ser aún más claros con las expectativas y las instrucciones del curso. Al proporcionar a los estudiantes una ruta de aprendizaje fácil de navegar y múltiples formas de revisar el material y completar las tareas, junto con recursos y herramientas de apoyo en caso de problemas, los estudiantes tienen más éxito en todos los modos de aprendizaje.

8. Utiliza los recursos de manera eficiente

No inventes nada nuevo, pero utiliza los recursos de apoyo tanto como sea posible. Colabora con tus compañeros y enseña en equipo, si es posible, para compartir la carga y dar a los alumnos otro punto de vista. Elimina la confusión del curso para evitar distracciones y crear un entorno de aprendizaje más intencional. La enseñanza remota combinada con la tradicional permite continuar colaborando durante emergencias locales o globales, ampliando nuestro alcance. Si no nos adaptamos ni hacemos los cambios necesarios, fracasaremos como institución.

Volver a cómo se hacían las cosas antes no es una opción ni lo mejor para nuestros estudiantes.

Hace solo unos años, muchos pensaban que el aprendizaje remoto no era efectivo y que los estudiantes no iban a tener éxito. Pero ha quedado muy claro que la enseñanza y el aprendizaje remoto funcionan, y los estudiantes pueden aprender desde cualquier lugar con el contenido, las herramientas, los recursos y el apoyo adecuados.

 

Oportunidades en el horizonte

Los desafíos del año pasado nos han ayudado a construir entornos de aprendizaje flexible y desarrollar estudiantes independientes. Las instituciones tuvieron que analizar detenidamente cómo enseñan y aprenden los estudiantes. Con las clases híbridas, pueden elegir cómo y cuándo quieren aprender y apropiarse de su aprendizaje.

Una vez que la pandemia termine, puede suceder otra catástrofe, pero la resiliencia que hemos visto en nuestros profesores y estudiantes es notable. Los instructores hicieron cambios rápidos en los métodos de enseñanza, transformaron el plan de estudios y utilizaron nuevas herramientas digitales. Se convirtieron en superhéroes, adaptándose a los cambios a un nivel extraordinario, anteponiendo las necesidades de los estudiantes al repensar el diseño y la impartición de los cursos.

 

Una mejor normalidad

Cuando hablamos de volver a la normalidad, estoy convencido de que será una nueva y mejor normalidad. Nos hemos dado cuenta de que es posible adaptarse a muchos estilos de aprendizaje diferentes. Al proporcionar a los estudiantes y profesores los recursos de hardware y software que necesitan, utilizar tecnologías flexibles y brindar capacitación sobre las diferentes oportunidades de enseñanza, se pueden tomar decisiones sobre cuándo, cómo y dónde se lleva a cabo.

En el aula pueden haber limitaciones de tiempo, pero a través del aprendizaje a distancia o remoto, los estudiantes pueden trabajar a su propio ritmo. La educación debe dejar de funcionar desde la talla única para llegar a todos los estudiantes. Los estudiantes quieren recursos digitales en sus clases, junto con proyectos de colaboración y en equipo para apoyo adicional.

El hecho de que se pueda cubrir más en el aprendizaje a distancia no significa que debamos hacerlo. Los instructores deben averiguar qué es lo más importante y omitir los extras. Necesitamos tomarnos un tiempo para enfocarnos en las conexiones y conocer a nuestros estudiantes. ¡Menos es más!

Profundiza en las habilidades más esenciales y ofrece ayuda adicional donde y cuando se necesite.

Un futuro más equitativo

Las instituciones saben desde hace un tiempo que existían desigualdades, pero se exacerbaron aún más con la covid-19. La negligencia hacia ciertas poblaciones se puso en relieve. En el futuro, espero que podamos comenzar a recrear sistemas de práctica que ayuden a nuestros estudiantes a un mayor nivel y hagan que el aprendizaje sea más equitativo para todos. La pandemia nos ha demostrado que hay más de una forma de ir a launiversidad. A medida que el mundo vuelve a la normalidad, los estudiantes esperan una educación que sea lo suficientemente flexible como para adaptarse a sus vidas en caso de otra emergencia local o global. El modelo Learn Anywhere brinda a nuestros estudiantes esa flexibilidad. Nuestros estudiantes se están volviendo aprendices más fuertes e independientes. Pueden elegir cómo aprenden y prosperan.

Sandy Keeter is a Professor in the Information Technology Department at

Seminole State College in Florida. Este artículo fue traducido al español por Cengage Latinoamérica, la

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